#75.- San Vicente de la Barquera, Castro Urdiales y Barcelona

Correspondiente al periodo entre el 16-23/04/2008

Retomamos la aventura en una de sus últimas etapas, hoy explico como marcho de Gijón tras una larga estancia con mi amigo Alex, esta vez rumbo a Cantabria y Cataluña, en busca de hacer unas visitas que tenía pendientes antes de volver y preparar el gran final.

San Vicente de la Barquera

Fue durante una de mis excursiones durante el periodo que me alojé en  Gijón que visite San Vicente de la Barquera.  Es una ciudad que hace honor a su nombre, de fuertes raíces pesqueras. Dividida en dos sectores, una parte en una península interior del Río de San Vicente y otra justo enfrente que sigue el río hasta su desembocadura en el Cantábrico. En parte me recuerda la ciudad de Ibiza, pues el núcleo urbano se expande desde las murallas de su castillo, situado en el punto más alto, hacia la costa.

       

Me dirigí directamente hacia el castillo, tenía ganas de ver la panorámica de la zona desde la altura, que ya se intuía bonita mientras recorría sus calles, sobretodo las zonas menos urbanizadas que muestran más verde a la vista.

       

Una vez llegué al castillo me encontré con una especie de museo construido en sus entrañas, mientras recorrías las antiguas cámaras de piedra una exposición te contaba la historia de la ciudad, como era antiguamente mediante una maqueta a escala  y como se desarrollaba la vida de sus ciudadanos, que defensas tenía el castillo en si mismo.

      

Después salí al exterior desde donde disfruté de esas vistas elevadas que tanto me gustan, además de poder contemplar mejor los detalles de como estaba construido el castillo. Como no, aquí tampoco se escapan de las mareas, las marismas son amplias y preciosas.

      

Castro Urdiales

Mi estancia duro dos días,  Castro es otra ciudad costera bastante visitada por los Bilbaínos, o al menos eso me dejo a entender la amiga a la que visité, que trabajaba y vivía con su novio en Castro por esas fechas. La ciudad tiene dos construcciones simbólicas que merecen la pena visitar, por una parte una pequeña fortificación ahora reconvertida en faro y su Catedral.

      

Después de dar un voltio por el centro del pueblo y enseñarme un poco el muelle subimos hasta la Iglesia, que a pesar de no visitarla por dentro, se puede observar lo espectacular de su arquitectura gótica. Al lado una pequeña placita de cesped y losa nos conduce al cercano faro que se erige sobre la antigua fortificación, no se si de defensa o de avistamiento, como lo eran en su día las Torres que rodean Ibiza.

      

    

Así pase un día más con ellos, me presentaron sus conocidos de allí y pasamos el tiempo contándonos un poco como iba la vida y como era su vida por allí. Posteriormente decidí no parar mucho por el País Vasco pues ya tenía en mente visitarlo cuando aconteciera el Festival Kobetasonik en Bilbao, así que lo pasé de largo junto a Navarra, aún así me paso desapercibido los paisajes, disfrute aunque solo fuera conduciendo mientras cruzaba las diferentes fronteras de las comunidades autónomas, en el futuro volvere para visitarlas como es debido, pero en ese momento me esperaban en Barcelona.

Barcelona

En Barcelona tenía trabajando a mi amiga Laura, una chica ibicenca que conocí hace muchos años en mis locales de salidas nocturnas y desde entonces tenemos una buena amistad, me prestó un sitio en su piso los días que pase con ella. ¿Qué decir de Barcelona? Yo ya la había visitado una infinidad de veces así que más o menos me la conocía, sobretodo el barrio del puerto deportivo, ramblas, plaza cataluña, etc. No me paré a hacer demasiadas fotos ni explorar por ese mismo motivo, aunque ahora en prespectiva creo que fue un error, pues a pesar de que yo ya tenía conocimiento de la ciudad, los visitantes del blog quizá no saben de sus maravillas. De todos modos os mostraré lo que fueron para mí esos días, que a pesar de no hacer mucho, si puedo decir que justo concidió con la festividad de Sant Jordi, ya sabéis, el día del “libro y la rosa”. Que vestía toda la ciudad de Barcelona con muchos puestecillos de libros y rosas de todos los colores posibles, incluso en arcoiris!

      

Laura me presento algunos amigos suyos, tanto de la ciudad como antiguos conocidos ibicencos a los que yo no había tenido oportunidad de conocer. Y es que hay mucho ibicenco en Barcelona, bien estudiando o trabajando. Aqui sale ella y su amigo en uno de los días que nos fuimos de marcha.

   

Después de mi visita por Barcelona ya terminé mi vuelta por el norte, así que volví a Granada, donde tenía pensado empezar a buscar trabajo y hacer vida, pero aun faltaba algo…

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El viaje se aproxima a su fin, las ganas de volver a asentarme en un sitio, buscar trabajo y hacer un poco de vida van creciendo. Este periplo por prácticamente toda la geografía peninsular española ha sido una experiencia fenomenal, que sin duda volveré a repetir, (NdE: actualmente preparo el viaje por Europa aquí.) pero tras tanto tiempo viajando también apetece parar a reposar y hacer un poco de vida más tranquila. En el próximo post será la traca final con la visita a Bilbao y el festival Kobetasonik, hasta pronto!

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~ por Bokko en junio 21, 2012.

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